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DE GRAZALEMA A EL BOSQUE
...© Victor Gutierrez
si deseáis alguna precisión sobre este intinerario podésis contactar con el autor

1ª PARTE: DE GRAZALEMA A BENAMAHONDA (EL PINSAPAR)

Longitud: 12 kilómetros.
Duración: 6 horas.
Dificultad: Media.

Comenzamos nuestro recorrido en el pueblo blanco de Grazalema, en el Parque Natural gaditano de la Sierra de Grazalema, galardonado con la calificación de Reserva de la Biosfera por parte de la UNESCO en 1977. Después de haber desayunado, nos dirigiremos (en bici, en coche) hasta el p.k. 17 de la carretera que una esta localidad serrana con Zahara de la Sierra -aproximadamente a 1´5 kilómetros desde el cruce de la carretera de Grazalema hacia Zahara. El lugar es fácilmente reconocible porque surge a nuestra izquierda un sendero, nuestro sendero, y a la derecha veremos un espacio más grande para aparcar los vehículos. Está además junto a unas canteras conocidas por Los Areneros.

Comenzaremos, pues, a ascender por un camino rocoso bien señalizado. No en vano, este es uno de los senderos más afamados de Andalucía, razón por la cual su uso está regulado para impedir la masificación y la degradación del entorno. Este primer tramo del recorrido es el más duro, pues se salvan 350 metros de desnivel. Así seguiremos unos 40 minutos hasta coronar el Puerto de las Cumbres, a unos 1340 metros sobre el nivel del mar. Siempre que me encuentro en este lugar no tengo más remedio que estremecerme ante la maravillosa vista de la Sierra del Pinar que se divisa desde esta privilegiada atalaya. De la misma sobresalen el pico de San Cristóbal, con 1555 metros, y, más allá, el Torreón, la mayor altura de la provincia de Cádiz sus 1654 metros. Y a lo largo de su cara norte, ocupando la umbría, el bosque de pinsapos.Continuaremos el camino siempre atentos al vuelo de alguna de las muchas rapaces que habitan este fabuloso Parque Natural, de entre las que destaca la numerosa colonia de buitres leonados que tiene en este macizo rocoso una de sus mayores zonas de cria. No nos será difícil avistar grajillas, cuervos, chovas piquirojas, acentores alpinos, roqueros solitarios e incluso alimoches y aguilas reales.

El sendero se irá haciendo cada vez más pedregoso conforme rodeemos el San Cristóbal, del que desde su cumbre baja un impresionante canchal de piedras, y nos adentremos propiamente en el bosque de pinsapos, abandonando los pinares de repoblación que hasta ahora nos habían acompañado en nuestro camino. En efecto, a nuestro paso iremos viendo árces, serbales, quejigos, encinas, endrinos, matagallos, aulagas, matorral noble (tomillos, mentas, lavandas...)... pero el verdadero protagonista de nuestra excursión es el Pinsapo o Abeto andaluz. El Abies pinsapo es un árbol exclusivo de Andalucía y ciertos puntos de Marruecos. En nuestro país, únicamente se puede encontrar en la Sierra del Pinar -donde hoy nos encontramos-, la Sierra de las Nieves (dentro del macizo montañoso que constituye la Serranía de Ronda) y Sierra Bermeja (Málaga). En total, poco más de 1000 hectáreas. El de la Sierra del Pinar tiene una extensión superior a las 400 hectáreas. Masas de menor entidad también las encontramos en reducidos enclaves dentro del Parque Natural de la Sierra de Grazalema (sierras de Lijar, Zafalgar o Ubrique). Es un abeto -que puede llegar a vivir más de 500 años y medir 35 metros de altura- cercano a sus parientes del norte de eurasia que, tras colonizar estos territorios durante las glaciaciones, se vieron obligados a retroceder con las altas temperaturas posteriores, quedando relegados a las pequeñas manchas reseñadas anteriormente. Perteneciente a la Era Terciaria, estamos ante un auténtico fósil viviente y uno de los mayores tesoros naturales de la península ibérica.

¿Por qué precisamente aquí tenemos la suerte de contar con estos árboles tan sigulares? Para alejar un poco el viejo tópico de Andalucía de sol y playa simplemente diré que precisamente la sierra de Cádiz es el lugar de la península ibérica con un mayor índice de pluviometría, es decir: estamos en el sitio donde más llueve, el pinsapo ha elegido las umbrías de las sierras altas de Cádiz y Málaga para aprovechar las intensas precipitaciones que le llegan desde las nubes que, desde el mar, encuentran en estos picos las primeras elevaciones del continente.


Continuaremos por la vereda silenciosos y atentos a las andanzas de algún recelosos corzo o a las peripecias alpinas de las numerosas cabras monteses que habitan este lugar.

Una vez en el Puerto del Pinar, descenderemos hasta Benamahoma (nombre con reminiscencias genuinamente árabes: no os perdais sus fiestas de moros y cristianos) entre encinas y algarrobos, muy abundantes en estas serranías, por el Llano de los Linares . Una vez repuesta la sed en el nacimiento, continuaremos calle abajo hacia la salida del pueblo en dirección El Bosque, en la Cuesta de la Venta, donde comienza la segunda parte de nuestro sendero.

2ª PARTE: DE BENAMAHOMA A EL BOSQUE.

Longitud: 5 kilómetros.
Duración: 2 horas.
Dificultad. Media.

Continuaremos nuestro sendero en el bar El Bujío, a la salida misma de Benamahoma, junto a la depuradora de aguas. A la derecha de la carretera que une esta localidad con El Bosque sale un pequeño caminito (no el carril ancho que se dirige más aún hacia la derecha) que nos conducirá, a unos pocos metros, a la orilla misma del rio Majaceite. De aquí a El Bosque no hay pérdida posible: el camino discurre siempre paralelo al rio, si bien, en varias ocasiones cruzaremos de una orilla a otra a través de pequeños puentes y pasarelas, pero siguiendo su curso.

El paseo es muy agradable y placentero, pues transcurre entre frondosos bosques en galeria formados por sauces, olmos, chopos, álamos, higueras, fresnos... que permiten un microclima mucho más fresco dentro de ellos. Encajonado entre montañas, alrededor del rio encontramos una rica variedad de formaciones vegetales: encinas, quejigos, algarrobos, aulagas, madroños, brezos, nogales, majuelos, jaras, matagallos, adelfas, etc...
Testigos del esplendoroso pasado de este rio, restos de antiguos molinos y batanes, así como de la antigua central hidroeléctrica del Majaceite, nos hablan de antiguos aprovechamientos en estas tierras. A los que estén interesados en estos temas les recomiendo que visiten el Museo del Agua de Benamahoma.

Martines pescadores, mirlos acuáticos, lavanderas... harán nuestro recorrido mucho más vistoso, sin dejar nunca de echar la vista al rio para contemplar las truchas y, quién sabe si a la esquiva nutria...
Así llegaremos hasta la piscifactoría, a la entrada de El Bosque, y al Molino de Enmedio, hoy el Albergue Juvenil. Podemos acabar nuestro recorrido en el Centro de Información e Interpretación del Parque Natural la Sierra de Grazalema, sito en el mismo pueblo.

© Victor Gutierrez (16-2-2002)


 

RECOMENDACIONES:
Es necesario pedir autorización a la Consejería de Medio Ambiente para realizar este primer tramo a través del pinsapar. Oficinas de Información del Parque: 956-727029 (El Bosque), 956-132225 (Grazalema), 956-123114 (Zahara de la Sierra). Las visitas se suelen prohibir cada año en épocas críticas por motivos de incendios forestales. Extremar nuestros hábitos y nuestro respeto por el lugar en el que nos encontramos.

No dejeis de visitar el Jardín Botánico “El Castillejo”, en El Bosque (donde podremos contemplar Pinsapos y una representación de todos los ecosistemas del Parque). También merece la pena visitar la Piscifactoria de El Bosque y el Museo del Agua de Benamahoma.

 

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