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Descenso de barrancos en la Tierra de Trigo
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Sobre estas líneas: el grupo al final del descenso.

A la izquierda: Cascada en el barranco:

Bajo estas líneas: canal hacia la pista agrícola.

DESCENSO DE BARRANCOS
EN TIERRA DEL TRIGO
(T.M. DE LOS SILOS)

 

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FICHA DE LA RUTA:

COMO LLEGAR: Carretera TF-42 por el desvío hacia el caserío de Tierra del Trigo.
COMIENZO: Plaza de Tierra del Trigo.
FINAL: Parque recreativo en la carretera TF-42 a la entrada de Los Silos, donde dejaremos previamente un coche.
DIFICULTAD: Media –Alta.
DURACIÓN: 2 horas aproximadamente.
LONGITUD:
PROVISIÓN DE AGUA: El barranco lleva un flujo continuo de agua.
LUGARES DE INTERÉS: Caserío de Tierra del Trigo; Sitio de Interés Científico de Acantilados de Interián.
INCONVENIENTES: Mucho frío en la cascada grande.
EQUIPO IMPRESCINDIBLE: 2 cuerdas de 70 metros; traje de neopreno y escarpines; arnés con material de descenso; casco; baga de anclaje; ropa de muda.

   
   

En la carretera TF-42 que va dirección a Buenavista, entre los kilómetros 10 y 11, dentro del término municipal de Los Silos, hay una desviación hacia el caserío de Tierra de Trigo, justo enfrente de un pequeño parque recreativo al lado de la carretera. La Tierra del Trigo, con una población de unos 376 habitantes, es uno de los barrios mas importantes del municipio, ya que fue, como su nombre indica, un importante asentamiento humano dedicado exclusivamente al cultivo de cereal, aunque actualmente esto sea sólo un recuerdo porque se ha establecido un cultivo tradicional de la vid el cual da unos estupendos vinos. Tiene una Ermita del siglo XIX que, según una leyenda, fue construida por una promesa que hizo alguien cuando entró en erupción el Volcán Chinyero. También es de destacar sus pintorescas casas de arquitectura tradicional canaria y varias eras que se usaban para trillar el trigo.

La calzada es estrecha y muy sinuosa que va ascendiendo por un costado del Barranco de las Guardias, mientras en la otra vertiente el Sitio de Interés Científico de Interián, con una superficie de 100 hectáreas, va desarrollándose con sus grandes acantilados sobre las planicies cubiertas de cultivo de plátano de esta parte de la Isla Baja en el término municipal de Los Silos. Los numerosos palmerales a los lados de la carretera entre poblaciones inmensas de Vinagreras (Rumex lunaria) e Incienso (Artemisia canariensis), junto a las esporádicas Chagorro (Sideritis kuegleriana) y Cabezote (Cheirolophus webbianus) hacen de este pequeño lugar un verdadero reducto de flora endémica canaria. A los pocos kilómetros de partir hay un mirador con una gran cruz de madera desde el cual podemos ver, en primer término el municipio de Los Silos que se desarrolla alrededor de la Montaña de Aregume; luego la Montaña de Taco, gran cono volcánico de 322 metros de altura que alberga en el cráter una gran balsa de agua utilizada para riego de las plataneras y  cerrando el valle por el sur, los acantilados de la Punta de Teno.

Llegados el cruce con la carretera que va hacia el municipio de El Tanque y que pasa por el Mirador de Lomo Molino, justo encima del Sitio de Interés Científico de Interián, tomaremos a la derecha para llegar a la pequeña y pintoresca Plaza de Ntra. Sra. de Lourdes, situada en las inmediaciones de Lomo Morín. Este es un buen lugar para dejar un coche, que recogeremos a la vuelta, ya que previamente hemos dejado el otro en el parque recreativo de la carretera TF-42.
Por detrás de la plaza sube una calle estrecha hacia Lomo Morín,  iremos buscando una salida de dicha calle hacia la derecha, entre dos casas, para llegar a un estrecho sendero que bordea un pequeño barranquillo. Es una zona eminentemente agrícola ya que las huertas abancaladas atestadas de cultivo de vid son muy numerosas. Entre las paredes de piedra de éstas nacen Verodes (Aichryson laxum) y en los bordes del sendero hay numerosos Brezos (Erica arborea). El camino, a veces empedrado, termina en una pista de tierra entre una valla metálica que delimita una plantación; a medida que caminamos por ella, estaremos pendientes de una desviación a la derecha por un camino estrecho al lado de un canal que siempre lleva un cauce importante de agua.

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El agua del canal baja hacia el cauce
 
 
Bajando hacia el cauce
 
 
Descendiendo hacia el canal.
 
 
Primer rápel.
 
 
Cascada de 30 metros.

Este canal nos llevará, en unos 15 minutos, a un lugar donde el agua se desborda de él y corre libremente por un cauce hacia el barranco. Desde aquí la vista es impresionante, el municipio de Los Silos hasta la costa y la Montaña de Taco son los puntos mas relevantes, así como el Barranco de las Cabezadas que baja por nuestra derecha hacia el Sitio de Interés Científico de Interián. El barranco que nos interesa es el que lleva toda el agua que se desborda del canal, sólo tenemos que seguir su curso por el ancho cauce de  enormes escaleras de roca erosionadas y cubiertas de cal por el continuo discurrir del agua, hasta llegar al primer rápel de unos 6 metros; el anclaje está a la izquierda, detrás de una gran Tabaiba (Euphorbia broussonetii), al bajar por la cascada es inevitable el baño haciéndose imprescindible el traje de neopreno. A continuación encontramos un destrepe de unos 5 metros, conveniente hacerlo atado a la cuerda ya que cualquier despiste podría hacernos resbalar. El siguiente es una cascada de 10 metros, pudiendo evitar un poco el agua ya que se encauza por el lado izquierdo sólo dejando el lado contrario casi seco, aunque inevitable es aterrizar en una poza de poca profundidad.

Los dos siguientes rápeles son seguidos y muy delicados y es posible que viendo el panorama desde arriba pueda dar un poco de pánico ya que las paredes del barranco se estrechan hasta tal punto que casi puedes tocarlas con los brazos estirados. El ruido del agua al caer es ensordecedor y las gotitas frías de la cascada traídas por el aire hacen que casi te congeles de frío, por tal motivo conviene hacerlo lo mas rápidamente posible, sin descuidar la seguridad.

Nos espera un rápel de 20 metros con un continuo fluir de agua sobre la cabeza, el casco es indispensable ya que con el agua pueden venir piedras que pueden hacer daño. La sensación puede agobiar un poco debido a la cantidad de agua que baja; enseguida se llega a una poza de poca profundidad de unos dos metros cuadrados pudiendo hacer un pequeño descanso para tomar aliento y asegurarnos enseguida para el rápel estrella.

El siguiente es con salida muy delicada y expuesta, no debemos en ningún momento descuidar la seguridad y estar siempre pendientes de ella. Es la cascada mas impresionante del descenso ya que al poco de la salida hay un hueco hacia dentro de la pared y la cascada de agua queda por detrás, dando la sensación de estar en una cueva de mucha profundidad. Al llegar al suelo quedas detrás de la cascada de agua en un estrecho túnel para luego llegar a un corredor de agua y con el al final del descenso con cuerdas.

Los riscos colindantes de Interián se desploman desde mas de trescientos metros de altura plagados de Cardones (Euphorbia canariensis), Tabaibas (Euphorbia broussonetii) y Vinagreras (Rumex lunaria). El cauce del barranco sigue su curso y hay que seguirlo, al menos una hora mas, pero esta vez sin rápeles, solo dejándonos llevar con precaución para no resbalar por las piedras llenas de musgo, hasta llegar a un tanque donde el agua es canalizada. Unos cinco minutos después llegaremos a un canal por donde caminaremos hacia la izquierda. Este nos llevará directamente a una pista agrícola de cemento que va hacia Cuevas Negras, en la desembocadura del Barranco de Cuevas Negras y del Barranco de los Cochinos, los cuales se unen y se convierten, después de pasar por el casco urbano de Los Silos en al Barranco de Sibora el cual desemboca en el mar.
Detrás queda la vista del Roque de las Moradas y de Roque Blanco y un paisaje rural muy pintoresco y tranquilo. Siguiendo la pista llegaremos a la carretera TF-42 donde hemos dejado previamente un coche para el regreso.

© Fotos, texto de Francisco Fariña

francisco_farina@yahoo.es

 
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