¿quieres participar en nuestras excursiones y actividades?
<< Cataluña

DE CERBÈRE A ULLDECONA
(GR-92 DE PORTBOU A ULLDECONA) >>

La imponente Catedral del Empordà: Santa Maria de Castelló d'Empúries © Carles Danon

...

ETAPA 4

ROSES – EL CORTALET (15,555 Km – 2h 40’)

....

Resumen etapa:

Roses – Enlace GR 92.0 55’
Enlace GR 92.0 – Castelló (Bus) 1h
Castelló (Bus) – El Cortalet 45’
TOTAL 2h40’

 
...Cambios según la web de la FEEC a noviembre de 2003

En el tramo de "Els tres ponts" se ha cambiado el conflictivo tramo del cruce de la Mugueta por un itinerario en el Parque Natural de los Aiguamolls, alargando un poco el recorrido pero aumentando su interés natural y paisajístico.
Un poco más adelante, a la salida de Castelló d'Empúries, se ha solucionado el cruce de la nueva autovía C-260, por un paso subterráneo a la altura del cruce con la carretera de Sant Pere Pescador.

Al acercarse a los 50 km. de recorrido, el GR 92 cambia totalmente de entorno, pero sin perder espectacularidad; de hecho, salimos de un parque natural para entrar en otro no menos interesante. A partir de Roses, dejaremos atrás las montañas, los macizos del Cap de Creus y de la Albera, para adentrarnos en un terreno totalmente llano. El itinerario se adentrará ahora por un entorno totalmente diferente, el segundo humedal en extensión de Catalunya, después del Delta del Ebro: el Parque Natural de los Aiguamolls del Empordà. Fuera de su extensión, el paisaje puede llegar a hacerse monótono y repetitivo, pero se puede amenizar con la observación casi continua de todo tipo de aves revoloteando alrededor de los campos y los recs (canales de riego).

Los Aiguamolls se sitúan en las desembocaduras de los ríos Muga y Fluvià, que recogen las aguas procedentes del Pirineo más oriental: el Alt Empordà y la Garrotxa, respectivamente. Para un mejor conocimiento del entorno que nos rodea, será imprescindible una visita al Cortalet, centro de información del Parque Natural, situado al final de esta cuarta etapa. Todo ello, sin olvidar auténticas joyas arquitectónicas: la Ciudadela de Roses, la Catedral de Santa María, el Palau Comtal y la Llotja (Lonja) en Castelló, y las ruinas grecorromanas de Empúries, visitas inexcusables.

Al Cortalet no llega ningún tipo de transporte público, por lo que, en la práctica, debería hacerse una nueva división de las etapas: de Roses a Castelló d’Empúries (10,905 Km) o a Sant Pere Pescador (24,340 Km) podría ser el primer sector, y de aquí a l’Escala, el segundo (25,855 desde Castelló o 12,420 desde St. Pere). También se puede combinar con la variante 92.0, procedente de Llançà, que conecta con el GR en los Estanys de Vilaüt.

....

 
La Sierra de Rodes, desde la carretera de Castelló d'Empúries a Palau Saverdera, muy cerca del cruce con la variante GR 92-0 © Carles Danon

En Roses, el autobús procedente de Figueres tiene parada enfrente de Correos (y de la futura Oficina de Turismo), en el Paseo Marítimo (Avenida de Rhode), que debe seguirse hacia Poniente. Unos pocos metros más adelante, sale la carretera C-260, que lleva a Castelló y Figueres; pasa ante la monumental Ciudadela, y al final de sus murallas reencontramos a mano derecha la señalización de GR, por la C/ Canigó. Es una pista sin asfaltar, que se separa poco a poco de la carretera, a medida que vamos saliendo de la población. Durante este primer tramo, que se aleja de la costa en dirección noreste, la Sierra de Rodes, a la derecha, coronada por el Puig de Sant Salvador, se convierte en un freno a la tramontana, que baja acanalada desde el valle del Ródano. Enfrente, en el horizonte, la majestuosa figura del Canigó nos acompañará un buen rato.

Aunque el casco urbano va quedando atrás, todavía hay que cruzar la carretera de Vilajuïga (GI-610) y seguir por la C/ Pica d’Estats (10’). Se cruza luego la carretera de circunvalación y la GI-614 que lleva a Cadaqués, dejando un grupo de casas a la derecha y siguiendo por la C/ Avet. Al poco rato encontramos a la izquierda las últimas edificaciones (25’) y entramos ya en terreno del Parque Natural. Esta pista es también la ruta cicloturista de Figueres a Roses, y suele estar bastante concurrida. Además, se puede encontrar unos animales, también de dos ruedas, pero motorizados y por lo tanto más fieros. El camino es ancho, pero pedregoso en algún tramo, y puede estar muy enfangado; y cuando en un punto coinciden caminantes, ciclistas y motoristas, alguno de los dos primeros pueden salir mal parado (recuerdo un ciclista que recibió una piedra que salió disparada al pasar una moto; lógicamente, el primero estuvo buen rato invocando la familia de su conductor…).

El GR discurre totalmente llano entre campos; pocos árboles podrán dar cobijo, en verano, a un sol de justicia. Pero a medida que va avanzando, van apareciendo juncos en los márgenes del camino. Estos se hacen más abundantes a partir del siguiente cruce (Carretera GIV-6102 a Palau Saverdera) (40’), de forma que dos hileras de cañas a izquierda y derecha de la pista le dan forma de pasillo; poco se puede vislumbrar a través de ellas. El fango dificulta el paso en algún tramo, especialmente al cruzar el Rec (riego o acequia) de les Closes.

Al llegar al siguiente cruce, el itinerario ciclista sigue recto por otra pista hacia Figueres. Hacia la derecha, la carretera se dirige a Palau Saverdera; hay que continuarla hacia la izquierda (sur), en dirección a Castelló d’Empúries. En seguida, al cruzar un tendido eléctrico, se une por la derecha (55’) la variante GR 92-0, procedente de Llançà tras pasar los Estanys de Vilaüt, que están situados a unos 700m. y merecen este pequeño desvío.

A partir de aquí, entramos en una de las reservas integrales del parque, la de los Estanys; a lado y lado de la carretera está prohibido el acceso, por lo que no está de más recomendar y recordar máximo respeto a todos los habitantes del lugar, procurando que no se enteren de nuestra presencia. Pese a ello, puede haber alguna sorpresa: es frecuente en esta zona poder observar unos extraños pajarracos, que se lanzan desde otros más grandes, a gran altura, y abren sus alas coloreadas pocos cientos de metros antes de tocar tierra, lanzando toda clase de gritos e improperios (¿quizá no hay mejor sitio que una reserva integral para practicar parapente?).

....

 
Uno de los muchos canales que recorren los Aiguamolls: el Rec Madral, que parece bajar directo del Pirineo © Carles Danon
 
 

Campos empantanados en la zona de los, camino de Castelló © Carles Danon

La carretera pasa por tres puentes sobre canales de riego (Rec Madral y Rec d’en Bord), ganando un poco de altura, y permitiéndonos así contemplar mejor esta zona pantanosa; incluso, a lo lejos, se divisa ya la torre de la Catedral de Santa María. Después de una curva, aparece a un lado, medio oculta por un pequeño bosque de ribera, la Mugueta, afluente de la Muga, (1h10’); ahí se desvía el GR, por un sendero a la izquierda entre medio de los árboles; el desvío está bien señalizado pero puede pasar desapercibido: en mi primera visita a la zona, me di cuenta de ello cuando ya llegaba a Castelló, tras media hora siguiendo la carretera sin encontrar ninguna señal.

El sendero entra en el bosquecillo y tras cruzar la Mugueta por una pasarela, desaparece: hay que atravesar un campo siguiendo un margen por la derecha, en la misma dirección en que veníamos, para salir a otro campo donde ya hay algo parecido a una pista, a mano derecha, totalmente cubierta de hierba. Esta pista va mejorando su estado, conforme avanza, hasta llegar a un cruce (1h20’), frente a otro pequeño canal, para torcer hacia la derecha y seguidamente a la izquierda en el siguiente desvío, a unos 200m. del primero.

....

 
Los antiguos lavaderos de Castelló d'Empúries
© Carles Danon

Esta última pista sigue llana y recta hasta casi llegar a Castelló. Tras pasar por el Mas d’en Bec, llega al cruce (1h45’) con la pista que procede por la izquierda del Mas Nou (camping en temporada); la seguimos hacia la derecha para encontrar en seguida la carretera, entrando ya en Castelló d’Empúries. El primer edificio, a mano derecha, es el lavadero público, un lugar sombrío al lado de la Mugueta donde podemos tomarnos un refrescante descanso. Siguiendo las indicaciones hacia Figueres, llegamos a la antigua carretera de Roses, en la parada de autobuses (1h55’).

Esta misma calle, hacia la derecha, va a cruzar el puente sobre la Muga, que desemboca a la recién remodelada (enero 2003) carretera Figueres – Roses, donde las obras han hecho desaparecer la señalización del GR (aunque leí en una publicación local que está prevista la creación de un parque fluvial a orillas de la Muga; quizá entonces se recuperen las marcas): se puede seguir a la izquierda, pegados a la calzada, hasta llegar a la rotonda, cruzar la autovía (recomiendo el paso subterráneo) y la carretera de Sant Pere Pescador, y seguir por un camino asfaltado hacia un camping, en la misma dirección de la autovía pero ahora al lado derecho. En seguida llegamos a un enorme caserón abandonado (2h10’), y una pista a la derecha, que seguiremos, indica el Parque Natural de los Aiguamolls de l’Empordà.

....

 
Desde el camino de Castelló al Cortalet © Carles Danon

La pista pasa entre campos en dirección al centro de información del Parque. A la derecha, las mismas vistas que el primer tramo de la etapa, sobre las cumbres (nevadas, según como) del Pirineo; a la izquierda… prefiero no mirar; parece que algún arquitecto sin escrúpulos haya arrancado un pedacito de Manhattan y lo haya incrustado en medio de Ampuriabrava. Sin dejar el mismo camino, sin pérdida posible, al cabo de una media hora llegamos al Cortalet (2h40’), tras un corto tramo asfaltado. Si hay intención de continuar por los itinerarios del Parque, es imprescindible entrar e informarse sobre lo que nos espera… A partir de ahora, es mejor olvidar el reloj y preparar la vista y el oído, la cámara y los prismáticos, y sobre todo, mucho silencio, para disfrutar plenamente de uno de los pocos rincones donde nos podemos considerar unos perfectos intrusos.

© Carles Danon febrero 2003


 

  .. Volver al comienzo de esta página