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Camino de Santiago

Sarria-Portomarín
ETAPA 6:
del recorrido Ponferrada Santiago realizado por Guillermo Amores en 1999

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Sarria fue repoblada por el rey leonés Alfonso IX. Acogía a los caminantes en el convento de la Magdalena, muy célebre entre los peregrinos del medievo, cuya fachada plateresca aún puede verse en la parte alta, cerca del castillo feudal de los condes de Sarria. El Camino pasa también junto a la iglesia del Salvador, cuya base románica fue levantada hacia el 1094. La ciudad es hoy un centro de servicios para todo su Concello, donde se celebran importantes ferias de ganado.

La vida medieval de la villa se centra en la calle Mayor. Al principio de la calle encontramos la iglesia de Santa Marina, moderna, con esbelta torre chapitelada; El templo parroquial de El Salvador corona la acera izquierda de la calle, románico, planta rectangular y puerta principal gótica.

Tampoco podemos dejar de visitar el Hospital de San Antonio, frente a la iglesia de El Salvador. La fortaleza de Sarria corona la parte más alta de la villa y su origen se remonta al siglo XIV. El Convento de la Magdalena, fundado por clérigos italianos de la regla de San Agustín y cuyos herederos son hoy, los Padres Mercedarios.

 

   
 
 
 
 
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Situados en el Convento de la Magdalena, nos encaminamos hacia el cementerio que tenemos enfrente. Le bordeamos por el Este y luego el Sur, y nos dirigimos hacia el puente medieval de Aspera, que salva el río Celeiro. Pronto topamos con la vía del ferrocarril Madrid-La Coruña, continuamos por el Camino que, paralelo entre el río y la vía férrea, nos conduce hasta la localidad de San Miguel, donde vemos una casita abandonada. Cruzamos aquí la vía del tren, giramos por detrás de la casita y seguimos durante 100 metros, paralelos a la misma vía hasta salvar un arroyo. Luego ascendemos a la sombra de un robledal donde tras recorrer unos 800 metros, encontramos el solitario caserío de paredes, protegido por un muro circundante. Tras recorrer otros 400 metros hacia el Noroeste, cruzamos el río Paredes y en unos minutos entramos en el poblado de Viley; 525m. (45 min. desde el inicio de la etapa).

Continuamos por asfalto hacia el Sudoeste. Pasados unos 600 metros llegamos al cruce que da acceso a la parroquia de Santiago de Barbadelo. El templo, de un románico muy gallego, incorpora una torre de planta cuadrada y un pórtico lleno de símbolos e iconografía medieval. El Camino continúa por asfalto y asciende adjunto al lateral sudoeste de un colegio abandonado. Muy pronto, a nuestra derecha, dejamos las casas de San Silvestre. Tras recorrer otros 800 metros llegamos al poblado de Rente. Desde aquí proseguimos por un buen camino, apto para vehículos, que nos lleva hasta Mercado da Serra; 626m. (30 min. desde Viley), el pueblo se halla en la carretera de Vilamaior a Sarria.

Atravesamos la carretera y descendemos suavemente por un camino semiabandonado que pronto se fusiona con otro más amplio, que llega por la derecha. Cruzamos el arroyo de Marzán en el lugar conocido como "O Real" y desde aquí, continuamos un breve tramo a través de un robledal, pronto llegamos a campo abierto. De Frente ya vemos una casa nueva de Leimán, cruzamos la carretera de Sarria a Portomarín y nos dirigimos a Leimán por un buen camino. Desde Aquí iniciamos un largo recorrido con certera orientación al Oeste. Pasamos por el pequeño poblado de Pena de Laimán y algo más tarde llegamos a Peruscallo, donde finaliza el camino apto para vehículos que hemos venido siguiendo.

Tras Peruscallo, continuamos por un amplio Camino que cruza el arroyo de Carma y nos acerca hasta Cortiñas, pequeño pueblecito formado por cinco viviendas. Atravesamos la carretera que llega la pueblo desde la N-535, para continuar hacia el Oeste por un robledal que nos da acceso a Lavandeira. Pasamos por delante de un antiguo colegio y cruzamos un camino de vehículos. Tras pasar el caserío de Casal, nuestro descenso continúa por un antiguo trazado de viejos muros con vestigios de calzada. Cruzamos el arroyo de Chelo e iniciamos un buen descenso hasta el poblado de Brea; 665m. (1h. 15 min. desde Mercado da Serra).

A la salida del pueblo nos encontramos con el mojón del kilómetro 100. Tras alcanzar el solitario caserío de Morgade, aparece una fuente a la derecha, y más adelante ruinas de una capilla. Descendemos al pequeño arroyo de Ferreiras, con prados a los dos lados y luego un suave descenso nos lleva hasta Ferreiros, donde a la entrada del pueblo encontramos una fuente. Salimos del pueblo por asfalto y pronto llegamos al pueblecito de Mirallos, donde se conserva un interesante templo románico. Continuamos por asfalto y atravesamos el poblado de Pena para llegar, poco después, a la casa vivienda de Couto y al poblado de Rozas; 640m. (46 min. desde Brea).

Pasado ya el poblado, abandonamos la carretera y nos apartamos a la derecha, remontado unos metros de la ladera sur de la Colina del Cuervo. Tras un breve tramo de ascenso, iniciamos el descenso por un buen camino que deja a nuestra derecha la Peña del Cuervo y a la izquierda la depresión del río Loilo. A la entrada del poblado de Moimentos atravesamos una carretera. Descendemos entre las casas, donde nos volvemos a encontrar con otra carretera, nos apartamos a la derecha y nos dirigimos a la solitaria casa de Cotarelo. Desde aquí iniciamos un corto y acentuado descenso a Mercadoiro por un viejo Camino con vestigios de Calzada.

Recorridos unos 400 metros, y después de cruzar el arroyo de Bocelo, alcanzamos la fértil vega de Moutras. Desde aquí continuamos por asfalto, entremedias de un robledal, saliendo poco después a campo abierto. Tras recorrer 1,2 Kilómetros, llegamos a un cruce de la carretera, nosotros continuamos hacia la derecha para alcanzar el poblado de Parrocha; 490m. (55 min. desde Rozas).

Pasadas las últimas casas del pueblo y cuando la carretera realiza una amplia curva hacia el Sudoeste, abandonamos el asfalto por la derecha para continuar nuestro itinerario en dirección Oeste. Recorridos 400 metros, encontramos una encrucijada de caminos, nosotros seguimos nuestro descenso hacia Poniente, llegando en pocos minutos a Vilachá, pueblo algo más grande que los anteriores. Tras salir a campo abierto un gran descenso por asfalto nos lleva al valle del Miño. Cruzamos el río Miño, el mayor de Galicia, hoy absorbido por el pantano de Belesar, por un largo puente, disfrutando de unos de los mejores paisajes de la ruta jacobea. Frente al puente, una escalinata con la ermita de Nuestra Señora de las Nieves nos conduce al centro del histórico pueblo de Portomarín; 390m. (51 min. desde Parrocha; de 6h. 15min. a 6h. 45min. desde el inicio de la etapa, incluyendo descansos).


© Guillermo J. Amores 1999


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