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Circuito por La Barranca
El Peñotillo

Circuito por La Barranca

Guillermo Amores

La idea de este precioso circuito que se desarrolla por la vertiente meridional de esta profunda entalladura, que es el valle de la Barranca, se ha debido a mi amigo Rafa, un gran enamorado de este maravilloso rincón de nuestra sierra de Guadarrama. Por motivo de una lesión que le ha tenido apartado de hacer actividad de montaña, hacía ya unas cuantas semanas que no compartíamos ninguna ruta. Por eso hoy, que parece que se siente algo más recuperado, nos ha preparado este hermosísimo recorrido que también de forma excepcional lo hemos realizado en domingo para poder coincidir  con nuestro amigo Román y disfrutar todos juntos y en muy buena armonía de nuestra sierra.

La ruta ha sido exquisitamente planeada para, tocar el mínimo imprescindible la pista de tierra que surca este valle y, en su gran mayoría, transcurre por  senderos que serpentean entre  una esplendida vegetación en la que destaca: el pino albar o silvestre ,  las jaras, enebros, zarzamoras y gayuba; ascendiendo hasta la Cuerda de las Cabrillas  y recorrerla hacia el sur por el “Camino del Tubo” y tras pasar por el mirador de las Canchas, llegar a la explanada donde estuvo el antiguo sanatorio de tuberculosos conocido como “Walpurgis” para descender nuevamente hacia el inicio del valle por el camino conocido como “Senda Ortiz”.

Al terminar la jornada, los 12 componentes del grupo de hoy nos hemos sentado a tomar un café en la terraza del Hotel de la Barranca, allí hemos revivido la experiencia del día y hemos compartido otras anteriores. En fin, todo ha resultado ideal para el disfrute de esta preciosa ruta en una inmejorable compañía.

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Camino del Tubo
 
 
En el Mirador de Las Canchas
 
 
Cuerda de Las Cabrillas
 
 
Embalse del Ejército del Aire
 
 
Peña Horcón
Iniciamos la ruta en el aparcamiento situado  enfrente del Hotel de la Barranca; 1380m encaminándonos con dirección norte por la amplia pista forestal que se adentra en el valle. Enseguida pasamos por un lateral de una barrera que impide el paso de vehículos; dejando a nuestra derecha, primero el embalse del pueblo de Navacerrada y, más cerca de la valla, el del Ejército del Aire. La trazada por la que vamos asciende muy suavemente y discurre paralela al río Navacerrada. Se llega a un punto donde la pista realiza un marcado giro a la izquierda para rodear un área recreativa. Justo aquí, al inicio de esta primera curva, abandonamos la pista por nuestra derecha para dirigirnos hasta la misma orilla del río Navacerrada que es por donde vamos a continuar nuestro itinerario. Una vez alcanzado el riacho seguimos por la orilla izquierda, en el sentido de la marcha, por un terreno donde no hay camino pero que no ofrece ninguna dificultad. Ganamos altura siempre de forma muy suave, que nos permite disfrutar del agradable paseo que vamos realizando por esta umbría. Enseguida desembocamos en un camino ancho y claro que seguiremos a la derecha y en el que podemos ver señales blancas y amarillas del PR 17. El camino aunque mucho más evidente está algo erosionado y permite ir tomando altura de forma bastante cómoda entre el inmenso pinar que nos rodea para salir de nuevo a la pista de tierra. Al otro lado de la misma encontramos la Fuente de Mingo; 1555m (28 min. desde el inicio de la ruta).

La senda por la que seguimos sale justamente detrás de la fuente y se continua ascendiendo por un terreno menos erosionado y siempre entre la vegetación donde, además de los pinos, abundan los helechos. Se coge algo más de pendiente mientras el camino pasa por una especie de hendidura y tras franquear un tramo prácticamente horizontal nos volvemos a encontrar nuevamente con la pista de tierra que cruzamos al  otro lado para seguir el sendero en ligera diagonal a la izquierda. Ascendemos muy suavemente hasta alcanzar una marcada curva donde el camino gira hacia el nordeste tomando ya más inclinación. Poco después realizamos otro giro, ahora hacia la izquierda, perdiendo aquí algo de intensidad. La senda poco después realiza un nuevo giro, ahora a la derecha según el sentido de la marcha, para enseguida realizar una larguísima diagonal en dirección a Cancho Negro, que vemos enfrente de donde nos hallamos. El desnivel se hace más áspero mientras alcanzamos una zona despejada de arbolado y tras pasar cerca de un afloramiento rocoso, el sendero gira a la izquierda para desembocar en otro que llega por la derecha y se conoce como Camino del Tubo; 1900m (42 min. desde la Fuente de Mingo). No hay ninguna duda del porqué se le ha puesto este nombre al camino ya que enseguida vemos un tubo metálico que recorre todo el trayecto y que, según me cuenta Rafa, era utilizado para llevar el agua desde la parte alta de la Garganta del Infierno al antiguo sanatorio de tuberculosos que está por encima de la Barranca.

Tomamos este camino hacia el sur-suroeste, izquierda según hemos llegado, para iniciar un largo descenso que por la escasa pendiente casi nos pasa desapercibido. Dejamos a nuestra derecha el conglomerado rocoso que forma el Risco de Emburriaderos. Merece la pena realizar  este tramo con plena la tranquilidad y así ir disfrutando del anchuroso paisaje que  desde aquí se nos ofrece. Alcanzamos el marcado collado de Emburriaderos dando vista a la otra vertiente de la Cuerda de las Cabrillas, que es como se conoce al conjunto de esta serie de picos que vamos recorriendo. Bordeamos por el Este la gran mole que forma La Peña del Horcón siguiendo el trazado de camino que  ahora nos vuelve a introducir dentro del pinar, siempre con escasa pendiente e incluso en algunos tramos bastante horizontal, y tras dejar a nuestra derecha la cima que forma el último risco de la “cuerda”  salimos otra vez a la pista de tierras para encaminarnos hacia el Mirador de las Canchas; 1755m (34 min. desde que tomamos el Camino del Tubo), auténtico balcón natural en cual recrearse y dedicar el tiempo necesario para poder deleitarse con el  maravillo encanto del conjunto de este valle.


Mientras algunos se quedan disfrutando en el mirador, otros decidimos subir a Peña Pintada y para eso utilizamos el ancho camino que en dirección noroeste sale a otro lado de la pista. Se asciende de forma bronca por un terreno bastante erosionado. Se alcanza un punto donde el camino desaparece y nos debemos dirigir ligeramente a nuestra derecha siguiendo una serie de hitos de piedras que nos permiten ganar sin ningún problema la cima de la “peña”. Es precisamente desde la cumbre de Peña Pintada desde donde se obtiene la imagen más hermosa del conjunto del la Cuerda de Las Cabrillas. (Este tramo no está grabado en el track para GPS que acompaña la descripción)

Por el mismo camino descendemos de nuevo hasta el mirador y desde allí continuamos por la pista hacia el sur descendiendo de forma suave y gradual. Realizamos un giro a la derecha y poco más adelante otro a la izquierda por un terreno mucho más llano, donde debemos poner atención para encontrar una bifurcación que sale a la izquierda de la pista y que pasa  muy cerca de la extensa explanada  donde estaba situado el sanatorio de tuberculosos. Esta senda se la conoce como “Senda Ortiz”; 1670 m (12 min. desde el Mirador de las Canchas).

La ruta continúa por este sendero que en principio baja con algo de pendiente para nuevamente perder inclinación. Se alcanza una bifurcación; por la derecha bajaríamos a la pista, sin embargo nosotros continuamos de frente sin perder nunca el sendero que es muy evidente. Cruzamos el arroyo del Chiquillo por un rincón que nos parece idílico. El camino, bastante cómodo de andar, gira ligeramente hacia el sureste hasta alcanzar un collado donde damos vista  a la Maliciosa. A partir de este punto la senda cambia nuevamente de orientación, primero hacia el Noreste y, algo más tarde, claramente hacia el norte, metiéndonos de nuevo entre los pinos. Tras pasar una zona de rocas con bastante encanto que queda a nuestra izquierda llegamos a un bifurcación que sale por la derecha del camino, por aquí se bajaría directamente y de forma muy brusca hasta el embalse donde iniciamos el recorrido, pero dada la intensidad de la pendiente y teniendo en cuenta la lesión de Rafa preferimos continuar por el sendero que, de forma bastante suave, pierde altura hasta alcanzar nuevamente la  Pista de Tierra; 1520m (33 min. desde que iniciamos la “Senda Ortiz”).

Muy cerca de donde nos encontramos sale a la derecha de la pista una veredilla que tomamos para atajar la amplia curva que vemos más adelante, saliendo nuevamente a ella algo más abajo. Nuestro camino sigue en descenso por la pista de tierra hasta llegar a una zona recreativa donde han montado una especie de “parque de aventuras” con: tirolinas, puentes tibetanos etc., ect… Aquí la pista realiza otra curva que nosotros nuevamente salvaremos por otro atajo para ya, sin más dilaciones, y tras pasar otra vez por el Embalse del Ejército del Aire y el del pueblo de Navacerrada, llegar hasta el aparcamiento que está enfrente del Hotel La Barranca; 1380 m (18 min desde que alcanzamos por última vez la pista de tierra al terminar la “Senda Ortiz”; 2h 47 min. de andar desde que iniciamos la ruta).

Los tiempos indicados en la descripción son netos de andar. A ellos hay que sumar los que se gasten en comer, tirar fotografías, descansar o admirar el paisaje. A modo indicativo se requiere entre 4h 30 min. y 5h. para realizar la marcha sin agobios

© Guillermo Amores octubre 2007

 

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