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Ascensión al Ocejón
Circuito desde Majalrayo

Cumbre del Ocejón

Ascensión al Ocejón
Circuito desde Majalrayo

Texto y ficheros para GPS: Guillermo Amores
Fotogarfías: Dani Martin y Daniel Martín

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¡Impresionantes!. Esta es la única forma en que puedo describir las bellísimas vistas que se obtienen desde la cumbre del Ocejón.

Cuando nos planteamos esta marcha pensábamos en hacer la travesía Majaelrayo-Ocejón-Valverde de los Arroyos, y aunque sobre el papel tenía buenas pintas, presentaba un gran inconveniente de infraestructura ya que se nos iba a ir un tiempo precioso en dejar un coche en cada población y luego volver a recogerlo.

 Nunca me ha gustado subir y bajar por el mismo sitio. En la mesa de mi casa extiendo el mapa de la zona y veo la posibilidad de realizar un circuito que al menos sobre el papel parece interesante. La idea sería salir de Majelrayo y,  una vez ascendido el Ocejón, llegar nuevamente hasta el collado Perdices y continuar por la cuerda hacia el noroeste para alcanzar el collado de la Pradera de la Madita y  posteriormente descender por un senderillo a Majaelrayo.

El resultado de esta experiencia ha sido enormemente gratificante además de espectacular y cuando al terminar la marcha pude ver la cara de satisfacción que tenían mis compañeros me sentí muy feliz.

Con toda seguridad este circuito también se puede realizar desde Valverde de los Arroyos, pero la primera vez que me plateé subir al Ocejón fue desde Majaelrayo y esa idea me había perseguido siempre.

Hace ya varios años habíamos llegado un matrimonio amigo, Maria Jesús y yo  hasta este pintoresco pueblo realizando un viaje turístico por ”Los Pueblos de la Arquitectura Negra”. En un bar nos sentamos a tomar unos pinchos de choricito, morcillas y esas cosas que son necesarias para hacer un buen homenaje al colesterol. Mientras degustábamos las viandas mis ojos no dejaban de mirar hacia la montaña. En un momento dado les dije ¿os animáis a subir?, mis amigos simplemente se echaron a reír,  María Jesús no dijo nada pero me echo una miradita que enseguida entendí que iba a ser que no. La verdad que mi mujer tenia sus razones, para dos veces que había venido a la montaña conmigo una le toco escalar una pared de 200 m con rapell volado incluido y en la segunda ocasión subió (acordándose de mi familia) embarazada de siete meses hasta el Yelmo (el médico me había dicho que le convenía andar),  por lo tanto, tampoco para mi esa negativa fue ninguna sorpresa y muy dentro de mi sabía que algún día esa ilusión se haría realidad.

Situados en la puerta de la iglesia de Majaelrayo tomamos una callejuela que hay justo enfrente y que es paralela a la carretera por la que hemos llegado hasta el pueblo. Torcemos por la primera calle a la izquierda y la seguimos hasta alcanzar las últimas casas del pueblo. En una de ella vemos un letrero que dice “Al Ocejón” siguiendo sus indicaciones descendemos hasta el arroyo de las Cabezadas. Pocos metros después sale un camino a la izquierda en el que podemos ver otro letrero que nos indica que nos debemos desviar.

El camino se abre paso entre las jaras por una zona de escalones de pizarra alcanzando un altillo, para enseguida perder unos metros y cruzar una pequeña vaguada. El camino se torna ahora más horizontal y enseguida pierde altura para cruzar el arroyo de los Molinos. Ya en la otra orilla seguimos ganando altura hacia el sureste. Tras pasar por las cercanías de unos corrales y un murete de piedras,  nuestro camino continúa ascendiendo entre jaras y robles. Enseguida la pendiente se acentúa y alcanza la bifurcación del camino de Campillo de Ranas que dejaremos a nuestra derecha.

Nosotros continuamos ganando altura por el camino principal donde tras una curva a la derecha llegaremos hasta el arroyo de la Gargantilla. El camino es bastante ancho y no ofrece ninguna duda, sólo queda seguirlo. Después de superar una serie de cuervas realizamos una larga diagonal hacia el norte para alcanzar sin ningún problema el verde collado que está cerca de la mole rocosa que forma Peñas Bernardas; 1625m (1h 14 min. desde el inicio). Este lugar que en algunos mapas viene con el nombre de Peña de los Santos invita a descansar un rato disfrutando de las preciosas vistas que se obtienen del conjunto montañoso de la Sierra de la Puebla.

El camino gira hacia el este, derecha según hemos llegado, tomando enseguida fuerte inclinación por un terreno bastante erosionado. Al alcanzar las primeras rocas las sorteamos hacia la derecha  para seguir ascendiendo en busca de una escotadura que vemos algo más arriba. Tras pasar cerca de la placa homenaje a Jesús García alcanzamos el collado de Perdices, desde donde ya se ve la cumbre del Ocejón

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Subiendo al Ocejoncillo

La gente que nos precede continúa por la ladera que da a Valverde, nosotros sin embargo preferimos dejar ese itinerario para la vuelta y subir ahora por lo más alto de la cresta rocosa que nos llevará hasta la cumbre del Ocejoncillo. Progresamos hacia el sureste por un terreno que a mi desde luego me parece muy entretenido y donde no es difícil encontrar paso sin tener que utilizar las manos. Ascendemos muy cercanos a la línea de cumbres pero siempre por el lado que da a Majaelrayo y sin mayores problemas coronamos la cima del Ocejoncillo marcada con un enorme hito de piedras. Cerca de la cumbre vemos un vivac a modo de cabaña de pizarras.

Descendemos hasta el collado que separa las dos cumbres. La gente que nos precedía por el otro camino aún no ha llegado hasta aquí, lo que me indica que además de más amena no se pierde demasiado tiempo en esta alternativa. 

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En la cumbre del Ocejón

La subida es ahora mucho más evidente y  se asciende más o menos cómodo por unos muy bien trazados zigs-zags,  por una zona donde a veces parece que avanzamos por una escalera de piedra. Una vez ganada la parte superior seguimos unos metros hacia la izquierda por una preciosa cresta que nos acerca al mojón que delimita una de las dos cimas del Ocejón; 2049m (55 min. desde Peñas Bernardas; 2h 09 min. desde Majaelrayo). La panorámica que se nos ofrece desde este lugar es privilegiada y merece la pena pararse un rato y con la ayuda de un mapa identificar las montañas que desde aquí se puede observar. Si hacemos un giro de 360º alrededor del pico podemos observar entre otros, el pantano del Vado, la inconfundible figura de Peñalacabra y el Porrejón; al oeste Santuy y el Cerrón y justo detrás de ellos casi sobre el horizonte Peñalara, Cuerda Larga y la Pedriza Alta; hacia el noroeste la Cuerda de la Pinilla y el Pico del Lobo; al norte la Atalaya, el Campanuelo y el Campo; al este Cabeza Lechosa y según desviamos nuestra mirada nuevamente hacia el sur Cabeza de Yuso y el Alto del Rey con sus características antenas .

Descendemos al collado por el mismo camino que hemos utilizado en la subida, único tramo en todo el itinerario que se repite. Una vez en él, continuamos utilizando la otra alternativa  bordeando el Ocejoncillo por la ladera que da a Valverde. Tomamos un amplio camino que nace en la misma escotadura y que en dirección noroeste bordea  la base de la cresta rocosa. Poco después el camino acaba y debemos dirigirnos hacia una pradera de gayubas que tenemos a nuestra derecha. Ya por un terreno más cómodo, nos acercamos nuevamente a la zona rocosa donde se esconde el Collado Perdices; 1798m  (28 min. desde el Ocejón). A este collado, donde hay otro pequeño refugio de piedra, es el mismo al que habíamos llegado desde Majaelrayo antes de ascender  al Ocejoncillo.

Nuestro camino continúa hacia el norte bordeando muy de cerca  la línea de cumbres y por la ladera que da a Valverde la alargada arista rocosa que forma  la cumbre de Cáñamarejo. Intentando no perder altura vamos progresando entre rocas hasta salir a una zona de praderas y descender posteriormente a Collado Viezo.

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El Ocejón desde Chortal Redondo

Ascendemos ahora por una ladera herbosa donde las rocas, esparcidas por el terreno, parecen puestas en exposición; se me antoja muy agradable este lugar y casi sin darnos cuenta hacemos cima en el Chortal Redondo. Desde aquí volvemos a perder altura con cierta tendencia hacia el noroeste hasta una singular escotadura conocida como Majada del Roble. Seguimos por la misma línea de aguas y lo mismo podemos divisar Valverde de los Arroyo a nuestra derecha como Majaelrayo a  nuestra izquierda. De alguna forma nos parece precioso el dominio de paisaje que se obtiene en esta zona.  Empezamos a ver hitos de piedras, que nos ayudan a encontrar el mejor paso en esta loma rocosa y que nos conducen hasta la última cota del día (el nombre lo desconozco, viene marcada en los mapas con una altitud de 1768m.). Poco antes de alcanzar la cumbre nos dejamos caer ligeramente hacia nuestra izquierda para sortear una zona bastante abrupta y descender sin  problemas hasta el collado de Pradera de la Madita. Aquí mismo, marcado con un enorme hito de piedras, se inicia el Sendero de Majaelrayo; 1733m (40 min. desde el collado de Viezo).

Me alegra  sobremanera encontrar este hito, no teníamos referencia de nadie que hubiera hecho este itinerario y  aunque a veces sobre el papel se preparan rutas, no sería la primera vez que los caminos que vienen en los mapas al no ser utilizados en años, hubieran sido absorbidos por la vegetación. En esta ocasión no iba a ser el caso. Tras el primer hito vienen varios más. Enseguida el sendero realiza un giro a la izquierda, a partir de entonces ya no serán necesarios más hitos, el camino esta claro. Descendemos entre jaras y robles siempre viendo el núcleo urbano de Majaelrayo cada vez más cercano. Se alcanza un arroyo  que en esta época del año baja con abundante caudal y en un buen tramo de nuestro itinerario forma parte del mismo camino. Se llega a un punto donde el camino gira al suroeste y en poco más de cuatrocientos metro se llega a una bifurcación que aparece por nuestra derecha, que por supuesto no tomaremos. A partir de aquí el sendero se convierte en un camino carretero, empiezan a desaparecer los robles, la pendiente se acaba y alcanzamos algunas fincas del pueblo cercadas por pizarras. Enseguida aparecen las primeras casas, ya solo nos queda seguir la calle de Cabezas que nos llevará poco después por el mismo recorrido urbano que realizamos al principio de nuestra excursión hasta la misma iglesia de Majaelrayo;1185m (1h 06 min. desde que tomamos el sendero de Majaelrayo en Pradera Madita; 4h 23 min., desde el inicio de la excursión.

Los tiempos indicados en esta descripción son netos de andar; a ellos habrá que sumar los que se gasten en descansar, comer o simplemente admirar el paisaje. A modo indicativo requiere entre 6h. y 6h 30 min. para realizar la marcha sin agobios.

© Guillermo Amores

 

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