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DE PATONES DE ARRIBA
AL PONTÓN DE LA OLIVA

En el Cancho de la Cabeza

DE PATONES DE ARRIBA
AL PONTÓN DE LA OLIVA

(POR EL CANCHO DE LA CABEZA)

Texto: Guillermo J. Amores
Fotografías: Carlos Aroz y Dani Martín

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Mi perrita Aisha está nerviosa desde que ayer viernes me vio hacer la mochila. Hace algunas semanas que no salimos, ya sea por el tiempo o por problemas de trabajo, y ella lo echa de menos, ahora sabe que nos vamos y no me deja ni a sol ni a sombra, no sea que me olvide de ella.

Carlos me está esperando en el portal de mi casa, cuando bajamos Aisha le hace una verdadera fiesta, ahora sabe que sí que iremos a la montaña. Es curioso y a lo mejor cualquier persona que no tiene perro no se podría imaginar nunca lo mucho que nos dan y lo poquito nos piden, ella se ha convertido en mi compañera inseparable cuando voy a la montaña, hasta tal punto que ya solo me planteo marchas donde ella me pueda acompañar y si alguna vez no ha podido ser, bien porque sea peligroso o logísticamente imposible, tengo que reconocer que me da cargo de conciencia porque sé que ella nunca se iría sin mi.

El día ha amanecido gris y cuando estamos llegando a Torrelaguna algunas gotas de agua caen sobre el parabrisas del coche. Carlos y yo nos miramos pero no decimos nada, no queremos que hoy se nos estropee el día. Hemos quedado con los demás en el aparcamiento del Pontón de la Oliva para poder dejar algunos coches para la vuelta y aunque somos los primeros en llegar poco a poco los seis que hoy formamos el grupo nos hemos acabado reuniendo.

La marcha que proponemos en esta ocasión es tremendamente bonita y uno no sabe si es así por la belleza del entorno por lo variado del mismo. Si te sorprendes con el recorrido por el estrecho Barranco de Patones, más tarde se te alegrará la vista por la amplitud de panorama desde el Cancho de la Cabeza y cuando te dejas caer sobre el río Lozoya el recorrido que realizas entre sus meandros en una mezcla entre belleza e historia donde puedes sentir esa seguridad que hace que día a día te sientas más y más feliz en la montaña.

Además en esta ocasión hemos hecho una variante al final de la ruta para llegar directamente al aparcamiento del Pontón de la Oliva. Hemos salido en busca del Gr.10 pasando por la entrada de la Cueva de Reguerillo, un nuevo aliciente que si se va con tiempo puede proporcionar esta marcha, ya que si se toman las precauciones necesarias, el tramo inicial se puede visitar sin problemas.

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A la salida de Patones
 
 
Por el barraco de Patones

Iniciamos la marcha en Patones de Arriba; 825m pasando por una callejuela que hay a la izquierda de la iglesia, para enseguida tomar una bifurcación también a la izquierda que nos acerca hasta el arroyo de Patones pasando junto a una fuente de tres caños. Continuamos a la izquierda del arroyo y seguimos aguas arriba superando por la izquierda un pequeño muro de contención por donde cae el agua. A partir de aquí sigue un corto tramo casi horizontal que nos lleva hasta una caseta con un cartel informativo. Nosotros seguimos por el marcado barranco siguiendo un estrecho sendero que se abre paso entre las jaras, unas veces por la orilla izquierda y otras por la derecha pero siempre cerca del cauce. Se llega a un punto donde el barranco se abre más y la progresión se vuelve algo más cómoda hasta que alcanzamos la confluencia con el Barranco de Valdepinillo; 875m (17 min. desde Patones de Arriba).

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El embalse del Atazar, al fondo la Peña de la Cabra

Nosotros continuamos hacia el noroeste siguiendo el arroyo del Patones ganando altura siempre de forma suave y gradual por una zona muy árida donde solo hay vegetación de monte bajo. Se alcanza un punto donde el barranco realiza un marcado giro hacia el norte. A partir de aquí el sendero es más estrecho tomando algo más de pendiente pero nunca de forma exagerada. El barranco ahora tiene mucha más vegetación que la parte inicial pudiéndose ver pinos, arizónicas, jaras y algún enebro. Se llega a un lugar donde confluye por la derecha otro barranco que se abre hacia el este. Nosotros sin embrago seguimos el arroyo principal, continuando con cierta tendencia hacia el norte por una zona de pizarra que nos lleva hasta una bifurcación que seguimos a la derecha según hemos llegado. Empiezan aparecer los primeros pinos, para enseguida alcanzar la amplia escotadura del Collado de las Palomas; 1088m (41 min. desde el Barranco de Valdepinillo). Si nos asomamos a la vertiente norte podemos ver en primer lugar una bonita estampa de Peñalacabra, el embalse del Atazar y la meseta madrileña.

Seguimos por la cuerda hacia el este, derecha según hemos llegado, ascendiendo con fuerte pendiente por un ancho cortafuegos. Se llega un punto donde el cortafuegos realiza un giro a la derecha, dando vista nuevamente al embalse del Atazar. A partir de aquí la pendiente pierde algo de intensidad alcanzando una pequeña cota. Sigue un descenso corto que nos sitúa en un pequeño collado donde hay una bifurcación a la derecha que no tomamos. Seguimos ascendiendo por la línea de cumbres hasta alcanzar la parte más alta de la misma, marcada con hito de gran tamaño. El camino ahora es prácticamente horizontal y es un pequeño alivio después de la subida, lo bueno se acaba pronto y ahora tendremos que seguir ascendiendo por una estrecha vereda que se abre paso entre escalones rocosos para alcanzar la cumbre del Cancho de la Cabeza; 1263m (26 min. desde el collado de las Palomas). En la cima hay un vértice geodésico y desde aquí podemos disfrutar de unas estupendas panorámicas sobre todo en dirección norte.

Continuamos hacia el este por la misma línea de cumbres, por un sendero que aunque estrecho no ofrece ninguna duda. Enseguida vemos una vereda a la derecha que no tomaremos. Poco a poco nos salimos de la zona rocosa llegando a una amplia pradera en la misma divisoria de aguas, para poco después continuar perdiendo altura entre jaras hasta alcanzar un amplio cortafuego. Perdemos altura hacia la izquierda hasta desembocar en un camino carretero, aquí seguimos hacia la izquierda, para enseguida alcanzar una bifurcación que nosotros hemos denominado Camino del Poblado; 1150m (16 min. desde el Cancho de la Cabeza).

Tomamos el ramal de la derecha perdiendo altura a media ladera entre pinar en agradable paseo. Se llega a un antiguo repetidor de radio y a una barrera que impide el paso de vehículos, enseguida alcanzamos las primeras edificaciones del poblado del Atazar que cruzaremos hacia el este por una calle que es prolongación del camino que traíamos para desembocar en la Carretera del Atazar; 1000m (20 min. desde que tomamos el camino del Poblado.

Cruzamos al otro lado de la carretera y seguimos por entre las casas después de pasar una barrera que impide el paso de vehículos. Se llega al fondo de la calle que está cortada por pequeño muro, saltamos el muro y giramos a la derecha descendiendo por las terrazas de un pequeño jardín donde hay una mesa de piedra. Se desciende por una corta escalera para encontrar una abertura en la alambrera a modo de puerta y que sale nuevamente al camino. (Nota: este tramo parece un poco enrevesado, pero cuando planteamos la excursión tanto la bibliografía que teníamos como los mapas que disponíamos indicaban que era por allí. Después de salir al camino pudimos intuir que si queríamos evitarlo deberíamos, una vez cruzada la carretera, tomar el camino que hay a la derecha, luego girar a la izquierda y a media ladera bordear el poblado)

El camino ahora es claro y pierde altura de forma suave por la alargada loma que en dirección este se extiende hasta la orilla misma del río Lozoya. Descendemos entre pinos para enseguida dar paso a las jaras por donde el sendero se abre paso y alcanza una pequeña escotadura donde podemos ver las ruinas de una pequeña edificación. A partir de aquí se desciende con más pendiente hasta alcanzar el Camino del Canal; 736m (31 min. desde la carretera del Atazar).

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Por las márgenes del Lozoya

Seguimos a la derecha por el ancho camino que aguas abajo nos permite recorrer los diferentes meandros que el río Lozoya forma en este profundo barranco. Pasaremos primero por la presa de Navarejos, para poco después encontrar a la izquierda de la pista una edificación en muy buen estado que resulta ser una almenara de sedimentación. Tras pasar una chorrera donde hoy mana agua en abundancia se llega un punto donde la pista por la que vamos inicia una suave subida, a este punto le hemos denominado Las dos Alternativas; 735m (19 min., desde que tomamos el camino del canal).

Le hemos llamado así porque aquí sería el lugar donde tendríamos que elegir por donde continuar; si queremos seguir por el río (itinerario más habitual) tendremos que desviarnos a la izquierda y seguir por un senderillo visible entre la hierba y que siguiendo el curso del Lozoya nos llevará hasta la presa del Pontón de la Oliva.

Nosotros sin embargo queremos utilizar la otra alternativa para dirigirnos al aparcamiento del Pontón de la Oliva. Así pues seguimos por la pista ganando algo de altura hacia el suroeste, alcanzando enseguida la Casa de La Tejera, antigua vivienda del guarda encargado del mantenimiento y vigilancia de las presas de La Parra y Navajuelos. Algo después llegamos a unas edificaciones con panales de abejas donde vemos unos curiosos letreros que dicen "PELIGRO ABEJAS TRABAJANDO CERRAR VENTANILLAS". Continuamos por la pista hasta que ésta realiza una marcada curva hacia la derecha, aquí nos saldremos por un sendero marcado con dos hitos que no es otra cosa que un pequeño atajo que nos ahorrará algunos metros. Salimos nuevamente a la pista de tierra desde donde podemos ver al fondo a la izquierda la presa del Pontón. Alcanzamos el lugar conocido como Collado del Cerro de la Dehesa del la Oliva por donde pasa la carretera que va al Atazar, pero esta vez no la cruzamos, simplemente la rozamos para encontrar una pista a la izquierda donde vemos claramente las marcas del GR.10; 848m (30 min., desde Las dos Alternativas).

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Edificaciones cercanas al Pontón de la Oliva

Seguimos por la pista, que va a media ladera y, como algo más de 300 metros antes de alcanzar un puente sobre los tubos del canal, se sitúa la entrada a la cueva del Reguerillo; si queremos visitarla (con las debidas precauciones) este sería el punto donde daríamos acceso a la primera galería. Nosotros hoy tenemos algo de prisa, así que continuamos nuestro camino. La pista realiza un marcado giro a la izquierda y poco después encontramos una bifurcación. La de la izquierda, que no tomaremos, se dirige a unas edificaciones. Nosotros continuamos de frente perdiendo altura hacia el este hasta alcanzar los tubos del Canal, aquí la pista gira a la derecha para desembocar en la carretera. Poco antes de salir al asfalto abandonamos la pista por la izquierda siguiendo el trazo entre hierba de un senderillo que nos lleva hasta las edificaciones que hay cercanas al aparcamiento del Pontón de la Oliva; 735m (25 min. desde el Gr.10; 3h. 45 min. desde el inicio de la marcha).

Los tiempos indicados en esta descripción son netos de andar; a ellos habrá que sumar los que se gasten en descansar, comer o simplemente admirar el paisaje. A modo indicativo requiere entre 6h y 6h 30 min. para realizar la marcha sin agobios.

© Guillermo Amores

 

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