Insolación y golpe de calor


José-Andrés Miralles
Médico Anestesiólogo-Reanimador

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... , cuando el calor aprieta, un buen sombrero, descanso en la sombra de vez en cuando y ¡agua, mucha agua

Cualquier buen senderista sabe cuán importante es protegerse la cabeza de los rayos solares, fuertes ya en esta época del año. No es raro, sin embargo, ver gente paseando sin gorra ni sombrero, quizá con deseo de adquirir un buen bronceado. Estas personas están expuestas a sufrir una insolación, que suele manifestarse en forma de dolor de cabeza, mal humor, irritabilidad o confusión.En estos casos debe trasladarse al afectado a un lugar fresco a la sombra y hacerlo descansar, preferiblemente con las piernas elevadas con respecto al cuerpo. Deberá dársele de beber pequeñas cantidades de líquidos.

También puede suceder que el calor nos afecte gravemente, a pesar de llevar la cabeza protegida contra el sol, si nos exponemos a un ambiente muy caliente durante muchas horas y sin beber lo suficiente. Podemos sufrir entonces lo que se llama un golpe de calor. La víctima suele estar confusa, tiene un comportamiento extraño y puede perder el sentido. Su piel está seca y tiene un pulso rápido. Su temperatura rectal suele estar por encima de los 39ºC y puede llegar incluso a los 44ºC. El cuadro se acompaña de una fuerte hipovolemia, o sea, un grave déficit de líquidos.

Si está inconsciente pero respira, la pondremos de lado (ver ”Pérdida de sentido”). Si no tiene pulso iniciaremos las maniobras de reanimación (ver ”Reanimación”). Se le quitará la ropa y se la rociará con agua, en un lugar fresco y ventilado, a fin de que ésta se evapore rápidamente quitando con ello calor de la piel. El mayor problema que presenta en estos momentos la víctima es la gran falta de líquidos, pero como está inconsciente, no deberemos intentar darle de beber, ya que no sería capaz de tragar y podría aspirar el agua a los pulmones, empeorando aún las cosas. Deberemos pues trasladarla lo más rapidamente posible a un centro hospitalario, en donde le puedan infundir sueros por vía venosa.

Así pues, cuando el calor aprieta, un buen sobrero, descanso en la sombra de vez en cuando y ¡agua, mucha agua!

Grupo de excursionistas finlandeses en un descanso durante la travesía "Carros de Foc" que realizaron en 2002

©Jose Miralles mayo 2003
jose.miralles@phks.fi

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