Primeros auxilios
 

Primeros auxilios
Introducción


José-Andrés Miralles
Médico Anestesiólogo-Reanimador

A pesar de que los excursionistas suelen estar en buen estado de salud, cualquier persona está expuesta, en cualquier momento, a sufrir un percance. La pronta ayuda de un compañero, sobre todo cuando este accidente se produce en la soledad y lejanía de la montaña, puede ser de gran importancia. En estas ocasiones hay que saber reaccionar con serenidad y correctamente.

A menudo precisaremos ayuda. Aunque en muchos parajes no existe cobertura para la comunicación telefónica mediante móvil, si disponemos de uno, trataremos de contactar con el servicio de urgencias 112, al que explicaremos claramente cuál es el problema con el que nos enfrentamos y, para el caso de que deban acudir a nuestro rescate, nuestra posición precisa en el mapa. También podrán localizarnos mediante la señal que emite constantemente nuestro móvil, pero esto puede suponer una pérdida de tiempo sustancial.

... ... En este caso, y como siempre, el sentido común deberá ser nuestra guía.
   

Si no podemos establecer comunicación telefónica, deberemos intentar obtener ayuda de la población más cercana. En principio, es aconsejable no dejar solo, bajo ninguna circunstancia, al accidentado. Así, si somos varias personas, unos quedarán con él mientras otros van en busca de socorro. A veces, sin embargo, si estamos solos, deberemos enfrentarnos con la disyuntiva de quedarnos a su lado o abandonarlo para ir a encontrar a más gente. En este caso, y como siempre, el sentido común deberá ser nuestra guía.

En esta sección pretendemos exponer algunos consejos que pueden ser de utilidad para ofrecer unos primeros auxilios en las situaciones de emergencia más frecuentes con las que nos podemos encontrar en el monte. Antes, sin embargo, dos reglas de oro que podemos aplicar en cualquier circunstancia:

  1. Es mejor auxiliar al accidentado con los medios que se tiene a mano que quedarse sin hacer nada
  2. No se debe hacer nada que pueda agravar la situación

©Jose Miralles abril 2003
jose.miralles@phks.fi

Ver más artículos y reportajes del mismo autor>>